Por @latino.romano

Su boca dibujó una mueca de decepción, pensaba en las muchas horas que había pasado cavando y removiendo piedras, anhelando encontrar el oro prometido, para solo hallar un montón de mineral opaco y sin brillo. Toda la montaña estaba llena de aquel material sin gracia.

Sus manos encallecidas y rasgadas eran un reflejo del estado de su corazón. La paciencia alienta a los desafortunados. El poblado de Grusia estaba impregnado de paciencia en todo sentido, también de la mala fortuna. Necesitaban desesperadamente encontrar una fuente de ingresos, y Meneakof había prometido que hallaría una solución.

No podía pensar en sus hijos y en su futuro sin dejar caer lágrimas de dolor. Sus niños corrían felices por las calles polvorientas de Grusia, dando de patadas a una pelota improvisada con harapos, pero él sabía que en los años venideros, esos rostros se llenarían de dolor al tomar consciencia de su miseria; del destino fatal que les esperaba como perro ansioso que espera probar bocado.

—¡Meneakof! —gritó sonriente su compañero Ivanko.

Se acercó a él mostrando un trozo del mineral opaco, agitándolo con alegría y jadeando por la falta de aire. No estaba acostumbrado a subir a la montaña.

—Meneakof, la montaña está llena de esto. ¡Estamos salvados!.

—Esto no es oro Ivanko, solo es una roca. No sabes nada del trabajo en las montañas —le reclamó molesto quitándole la pieza de mineral y lanzándola lejos.

—Tienes razón en dos cosas: no sé nada del trabajo en las montañas, y no hay una pizca de oro en este lugar. Pero eso que arrojaste si puede hacernos ricos. Es uranto, un combustible poderoso por el que pueden pagarnos mucho dinero —indicó con seguridad.

Dentro de si hubo un cambio de ánimos repentino, una euforia que lo impulsaba a reír pero que supo contener para no apresurarse.

—¿Uranto? ¿Estás seguro de lo que dices Ivanko?

—Completamente seguro, para eso fui a la universidad, para aprender estas cosas. Sé lo que te digo Meneakof, ¡Esto puede hacernos ricos! —le aseguró dándole un abrazo.

Su rostro se iluminó con esa noticia. El extraño mineral abundaba en todo el terreno. Creía firmemente en la idea de que la vida tiene un equilibrio para todo. Si Grusia era víctima de un gran hambre y la sombra de la miseria los envolvía cada día, era hora de que las riquezas los visitaran y la prosperidad tocara sus puertas.

 

Esta historia continuará en el blog personal de @latino.romano.

 


 

Las imágenes son propias, de colaboradores o cortesía de Pixabay.com autorizando su uso al autor del blog @latino.romano bajo licencia CC0. Puedes hacer click en la imagen para ver su fuente. Si te ha gustado, no dudes en compartirlo y apoyar al escritor.

Categories:

Comments are closed

“We may not all be on the same page, but we can all read from the same book.” – @thehive
The Alliance on Twitter!
Sorry, that page does not exist.
Archives